Muchos montañeros y escaladores consideran nuestra actividad como un deporte libre, en otras palabras, como un deporte exento de reglas y regulaciones, pues disponemos de total libertad para practicarlo donde queramos, cuando queramos y con quien queramos. Pero esto no es totalmente cierto. Disponemos de nuestro propio código ético y de comportamiento en las montañas, que toma en consideración las cuestiones medioambientales y respeta a las personas relacionadas con nuestro deporte... El debate moral entre montañeros y escaladores sobre la necesidad de emplear técnicas de protección se ha prolongado a lo largo de los años... |